El ajuar doméstico en una herencia: cómo y quién se queda los objetos del fallecido

El ajuar doméstico en una herencia: cómo y quién se queda los objetos del fallecido

Cuando se tramita una herencia, suele centrarse la atención en los bienes de mayor valor económico, como inmuebles, vehículos, cuentas bancarias o valores financieros. Sin embargo, existen otros objetos que también forman parte de la masa hereditaria y que, en muchos casos, tienen una importancia más emocional que material.

Se trata del ajuar doméstico del fallecido: ropa, muebles, electrodomésticos, libros, objetos de decoración y otros enseres personales. Aunque algunos de estos bienes pueden tener valor económico, normalmente su verdadero valor está vinculado al recuerdo, al uso cotidiano y al significado familiar.

Por eso, en los procesos de herencias en Madrid y en el resto de España, es frecuente que surjan dudas sobre cómo se reparte el ajuar doméstico, quién tiene derecho a quedarse con él y qué ocurre si los herederos no llegan a un acuerdo.

¿Qué es el ajuar doméstico en una herencia?

El ajuar doméstico está formado por los bienes de uso ordinario que se encuentran habitualmente en la vivienda del fallecido. Hablamos, por ejemplo, de ropa, mobiliario, electrodomésticos, libros, objetos personales, elementos de decoración y otros bienes íntimos o familiares.

No deben confundirse estos objetos con bienes de especial valor, como joyas de gran importancia económica, obras de arte, antigüedades, objetos históricos u otros bienes extraordinarios. Estos últimos no se consideran ajuar doméstico ordinario y deben tratarse de forma separada dentro de la herencia.

¿Cómo se reparte el ajuar doméstico en una herencia?

Nuestro Código Civil, en su artículo 1321, establece lo siguiente:

“Fallecido uno de los cónyuges, las ropas, el mobiliario y enseres que constituyan el ajuar de la vivienda habitual común de los esposos se entregarán al que sobreviva, sin computárselo en su haber.

No se entenderán comprendidos en el ajuar las alhajas, objetos artísticos, históricos y otros de extraordinario valor.”

Como vemos, la norma se refiere a bienes sin extraordinario valor económico, más relacionados con la utilidad diaria y el recuerdo personal. Pueden formar parte del ajuar doméstico la ropa, los libros, el mobiliario, las joyas normales, los electrodomésticos, los objetos de decoración y otros bienes íntimos del causante.

Cuando existe cónyuge superviviente, el ajuar de la vivienda habitual común se entrega a este sin que se compute en su haber hereditario. Es decir, no se descuenta de la parte que le corresponda en la herencia.

En ausencia de cónyuge superviviente, corresponde a los herederos recibir el ajuar. Si no existe una disposición testamentaria que especifique cómo deben repartirse estos bienes, serán los propios herederos quienes deberán ponerse de acuerdo para distribuirlos.

Cada heredero tendrá derecho a una parte del ajuar conforme a su cuota hereditaria. El problema suele aparecer al determinar qué objetos concretos obtiene cada uno, especialmente cuando se trata de bienes con valor sentimental.

Conflictos entre herederos por el ajuar doméstico

En la práctica, pueden surgir disputas familiares sobre la distribución de determinados bienes personales del fallecido. A veces, objetos de escaso valor económico pueden tener un gran valor emocional para varios herederos.

En estos casos, lo recomendable es intentar alcanzar una distribución equitativa que respete, en la medida de lo posible, los deseos del fallecido y las necesidades de todos los involucrados. La comunicación abierta, la consideración mutua y el asesoramiento adecuado pueden ayudar a evitar conflictos innecesarios.

Si no hay acuerdo entre los herederos, la última opción será tasar económicamente los bienes y repartirlos según la distribución hereditaria que corresponda.

Contar con el apoyo de un abogado en Madrid especializado en herencias puede ser especialmente útil cuando existen discrepancias entre herederos o cuando el ajuar doméstico incluye bienes de difícil valoración.

Planificación en el testamento sobre el ajuar doméstico

Dada la importancia sentimental y emocional del ajuar doméstico, es recomendable planificar la sucesión con antelación. Redactar un testamento claro y completo puede ayudar a que los bienes familiares sean asignados conforme a los deseos del fallecido.

De esta manera, se evitan posibles disputas entre herederos y se garantiza una mejor protección del ajuar doméstico.

El testador puede especificar qué objetos desea dejar a determinados herederos o legatarios. Al tratarse de bienes que normalmente no tienen un gran valor económico, su distribución no suele afectar al reparto de la legítima ni a las cuotas mínimas que correspondan por ley.

Es decir, el testador puede dejar estos bienes a quien considere oportuno, siempre que no exista un cónyuge superviviente con derecho al ajuar de la vivienda habitual común. Incluso en ese supuesto, determinados objetos podrán ser legados libremente si no forman parte del ajuar protegido por el artículo 1321 del Código Civil.

Por ello, conviene confeccionar una lista de bienes sentimentalmente relevantes y distribuirlos entre herederos y legatarios, a fin de incorporarla al testamento o dejar constancia clara de la voluntad del testador.

En estos casos, el asesoramiento de abogados en Madrid especializados en derecho sucesorio puede ayudar a redactar correctamente el testamento y evitar problemas posteriores.

El ajuar doméstico en el Impuesto de Sucesiones

El ajuar doméstico también tiene relevancia fiscal en el Impuesto de Sucesiones.

La regla actual consiste en incorporar a la base para calcular la cuota tributaria un porcentaje vinculado al valor de determinados bienes, especialmente viviendas y vehículos, que son los que en la práctica podrían contener o estar relacionados con el ajuar doméstico.

Este cálculo puede resultar injusto en algunos casos, ya que hay viviendas que apenas contienen objetos de valor en su interior. De hecho, en muchas ocasiones los herederos se deshacen completamente del contenido de la vivienda antes de reformarla o venderla.

Cuando el valor atribuido al ajuar doméstico no se corresponde con la realidad, es posible solicitar una revisión o recálculo de la valoración tributaria, siempre que exista una justificación adecuada.

Por este motivo, en procedimientos de herencias en Madrid, es importante revisar no solo los bienes principales de la herencia, sino también el tratamiento fiscal del ajuar doméstico.

¿Necesita ayuda con una herencia en Madrid?

El reparto del ajuar doméstico puede parecer una cuestión menor dentro de una herencia, pero en muchas ocasiones genera conflictos familiares, dudas legales y consecuencias fiscales que conviene analizar correctamente.

Si necesita asesoramiento sobre el reparto del ajuar doméstico, la redacción de un testamento, la liquidación del Impuesto de Sucesiones o cualquier otro aspecto relacionado con una herencia, podemos ayudarle.

Contamos con servicio de Gestoría de Herencias y somos abogados especialistas en derecho sucesorio. Si busca un abogado en Madrid o un equipo de abogados en Madrid para tramitar una herencia con seguridad, contacte con nosotros y estudiaremos su caso de forma personalizada.

 

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