¿Qué hace un albacea en una herencia?

En ocasiones oímos hablar del albacea como la persona encargada por el difunto antes de fallecer de organizar su proceso sucesorio. ¿Pero qué hace exactamente un albacea?

Definición y funciones del albacea

El albacea, en términos legales, es una persona física o jurídica designada expresamente por el testador en su testamento para administrar y ejecutar su patrimonio tras el deceso. Esta designación confiere al albacea la encomienda de salvaguardar y ejecutar las disposiciones testamentarias conforme a la voluntad del fallecido, una responsabilidad que demanda habilidades legales, capacidad de gestión y ética.

Las funciones que marca el Código Civil al albacea, a falta de instrucciones específicas en el testamento son:

1.ª Disponer y pagar los sufragios y el funeral del testador con arreglo a lo dispuesto por él en el testamento; y, en su defecto, según la costumbre del pueblo.

2.ª Satisfacer los legados que consistan en metálico, con el conocimiento y beneplácito del heredero.

3.ª Vigilar sobre la ejecución de todo lo demás ordenado en el testamento, y sostener, siendo justo, su validez en juicio y fuera de él.

4.ª Tomar las precauciones necesarias para la conservación y custodia de los bienes, con intervención de los herederos presentes.

Sin embargo, el testador puede haber manifestado en el testamento su voluntad de que el albacea realice muchas más funciones como encargar las tareas administrativas, procurar el bienestar de los animales domésticos, suministrar renta al cónyuge sobreviviente, etc.

Gestión, administración y distribución de los bienes

Uno de los cometidos centrales del albacea es la gestión de los bienes y activos del difunto. Esto le obliga a recopilar, inventariar y valorar el patrimonio: bienes inmuebles, cuentas bancarias, inversiones y cualquier otro activo de relevancia. Además, debe realizar un análisis meticuloso de las deudas y obligaciones pendientes del difunto, asegurando que sean atendidas de acuerdo con la prioridad y los términos legales.

El albacea es el encargado de llevar a cabo la distribución de los bienes según lo estipulado en el testamento, después de que se otorgue el correspondiente acta notarial de reparto. Esto requiere la identificación de los herederos y legatarios, así como la asignación de sus respectivas porciones hereditarias y legados. Cabe destacar que, en muchos  casos el albacea tiene el deber de velar por la legítima de los herederos forzosos, aquellos cuyos derechos están protegidos por ley y no pueden ser desheredados en su totalidad.

Además, el albacea debe procurar que se cumplan todas las obligaciones fiscales y legales relacionadas con la herencia. Por ejemplo la presentación y liquidación del impuesto de sucesiones y de plusvalías, necesarios para la transferencia de bienes.

Transparencia, supervisión de conflictos y litigios

La transparencia es imprescindible en la labor del albacea. Debe llevar registros detallados de todas las transacciones y actividades relacionadas con la herencia y proporcionar informes periódicos a los interesados, como herederos y legatarios. Esta rendición de cuentas asegura la integridad y el cumplimiento de los deseos del difunto.

En ocasiones, pueden surgir disputas entre herederos o terceros relacionadas con la herencia. El albacea tiene la responsabilidad de abordar estos conflictos de manera diligente y, si es necesario, buscar una resolución legal, actuando en defensa de la voluntad del testador.

Si desea ser asesorado en las funciones de albacea o en la gestión de una herencia, puede contactar con Herencias.es. Somos abogados de Madrid especialistas en herencias.

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David Fernández García, es abogado especialista en Herencias con número colegiado ICAM: 104099.

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